Si está buscando los días perdidos, las horas que no registra su memoria... si está intentando un balance del año, y no encuentra por ningún lado, esos días vacíos, no busque más: ¡el 2008 se fue!... es inútil correrlo. ¡Nadie alcanza el pasado!
¿Justo o injusto? Digo, eso de no poder correr para atrás. Eso de no poder usar una gran goma de borrar malos momentos, o ese poder de aprisionar otras situaciones plenas, hermosas, irrepetibles... meterlas en una jaula y convertirlas en presente continuo... Sería bueno, pero... por algo el Señor dice que quien pone las manos sobre el arado, no debe volver la cabeza hacia atrás.
Siendo esto así: ¿para qué queremos la memoria?. Si cada vez que la usamos (buena o mala) dejamos de estar "donde es debido estar" y por lo tanto, el Presente deja de ser y ese tiempo se transforma en vació y a su vez, ese espacio "fuera de tiempo" se convierte en ausencia... ¿Para qué tenemos memoria?
Lo primero que surge es: para acumular experiencia. La experiencia es el extracto de lo vivido, el sumun esencial de lo que es necesario rescatar como enseñanza. Si en vez de "exprimirla" la dejamos "entera", la oportunidad de aprendizaje se convierte en sobrecarga, en mochila que atrasa el paso, en trampa para dejar de vivir el presente.
Extraer del pasado la enseñanza y dejar todo lo demás (resentimientos, esperanzas, amores, negaciones) en el espacio tiempo que le corresponde, es una forma de sabiduría. La memoria de la experiencia es gélida, limpia, sabia... no se enturbia con egoísmos, no se altera con las conveniencias. Solo enseña. Y en esa enseñanza, siempre está el Plan de Dios.
A veces, estamos tan absortos revisando la mochila del pasado, que no nos damos cuenta que hoy sé esta escribiendo nuestro futuro personal, social, político, ideológico, moral, religioso y etc. Hoy está en juego el futuro. Nuestra Nación merece que saquemos la nariz del cajón de "lo que fue y ya no es", traer a la memoria la experiencia histórica y así "darnos cuenta" que se están cavando pozos enormes en el camino del futuro próximo. Los que están cavando, no van a caer ahí... Nosotros, nuestros hijos, sí.
El Observador Imparcial pretende ser un llamado de alerta sobre la noticia que hoy pasa desapercibida, pero que sus frutos crecerán en el futuro próximo. Así lo hacemos desde hace casi un año. Hoy el tema es la despenalización de la droga. ¿Calculó las consecuencias? El tiempo es breve, por eso acumulamos información para que Ud. forme su propio criterio, piense en las consecuencias y fundamentalmente, se vea a Ud. y a sus seres queridos en ella. Deseamos que los documentos adjuntos sirvan a ese fin.
Levantamos la copa del brindis por la Esperanza, esa que deviene de Dios, que no es ilusión y que nos invita a hacer el propósito de convertir las derrotas en victorias, recomenzando cada vez que pisemos el error. Brindamos porque la Paz (la de Cristo) habite en todos los corazones y porque el Amor ( de Dios Padre) cobije y defienda a lo largo de todo el 2009 que ya comenzó, a todo el mundo y sus habitantes.
Afectuosamente
EL OBSERVADOR IMPARCIAL
http://observador-imparcial.blogspot.com
Material de Referencia: (Haz click derecho -> Guardar destino como..)
[OBI50]Drogas - El fallo de la corte
[OBI50]Drogas sin control
[OBI50]El mal de la droga
[OBI50]Mensaje Importante
miércoles, 7 de enero de 2009
[OBI50] ¡SE FUE!... ES INÚTIL CORRERLO...
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